Con motivo de la celebración del Día del Archivista en México, Adabi de México realizó un conversatorio denominado Archivos a la luz: la visibilización como acto de memoria y transparencia, con la presencia de destacados archivistas que compartieron con el público, de manera virtual, sus experiencias en la dirección y administración de archivos estatales y municipales con el tema específico de la visibilización de los acervos. En la presentación estuvieron Yolanda Camacho Zapata, directora del Archivo Histórico del Estado de San Luis Potosí, Iván Vartan Muñoz Cotera, director del Archivo General del Estado de Coahuila, Olivia Strozzi Galindo, directora del Archivo Municipal de Saltillo y Verónica Loera y Chávez Castro, directora de Adabi de México, todos ellos moderados por Clara Rodríguez, responsable del área de Archivos de Adabi de México.
Ante las preguntas: ¿Por qué es fundamental visibilizar los archivos en la sociedad contemporánea y que riesgos implica su invisibilidad? ¿Qué estrategias innovadoras pueden implementarse para acercar a los archivos públicos o privados a las nuevas generaciones? ¿Cómo es que los archivos pueden contribuir activamente a los procesos de justicia social? ¿Qué retos enfrentan los archivos comunitarios o independientes frente a las instituciones oficiales en términos de visibilidad y preservación? ¿Hasta qué punto la visibilidad que se busca para los archivos puede ser interpretada como una invitación a intereses ilícitos como el robo?, los invitados presentaron sus propias experiencias y conocimientos como archivistas para dar sus opiniones al respecto, haciendo énfasis en la visibilidad como un acto profundamente social, ya que los archivos son “Terapeutas contra el Alzheimer institucional”, a decir de la directora del Archivo Histórico del Estado de San Luis Potosí, y cuyo orden es fundamental para poder dar acceso y, por ende, visibilidad a la información. Coincidieron en que las redes sociales, las exposiciones virtuales y la aplicación de la IA son indispensables hoy en día, aunque también son necesarios los proyectos de colaboración y vinculación con instituciones educativas, la integración de la gente ¾en especial las personas mayores¾ para que aporten información que, de otra manera, sería muy difícil recuperar, por ejemplo, en la identificación de personas en las fotografías. De igual manera es fundamental generar la posibilidad de diferentes interpretaciones por medio de la invitación a diferentes ciencias y disciplinas a revisar el patrimonio documental.
Por supuesto los archivos son una parte importante en lo tocante a los procesos de justicia social, ya que son instrumentos valiosos, como los documentos probatorios en los pleitos de tierras de las comunidades o de desvío de aguas, no habiendo resultados “pequeños”, como en el caso de la identificación de un lote en un panteón, algo que demuestra de qué manera es posible que la organización de los documentos y su visibilidad pueden ayudar a las personas que se vieron sorprendidas porque el archivo municipal pudo solucionarles un problema de la vida cotidiana, como lo mencionó Olivia Strozzi. Asimismo, todos aquellos archivos generados por organizaciones y comunidades de alcances locales, e incluso también muchos archivos estatales que ante el reto de la visibilización enfrentan obstáculos reales más allá de la voluntad ¾como la necesidad de traductores, o de recursos para tener instalaciones decorosas o conseguir la restauración de documentos importantes para su comunidad¾; sin embargo, a veces es posible que una institución estatal tenga la capacidad de recuperar archivos que de otra manera serían desechos, tal como comentó el doctor Muñoz con el caso de la fábrica textil La Estrella, en Parras, Coahuila, la cual, afortunadamente, logró ser rescatada desde el archivo estatal. La pérdida no solo se da por la incuria u olvido, sino también por la incapacidad de demostrar que un documento robado pertenece a un archivo específico, por lo que los instrumentos de consulta son vitales para su identificación, tal como señalara Verónica Loera y Chávez, directora de Adabi de México.
A modo de consideraciones finales se habló del cambio del perfil del archivista en el tiempo, ya que desempeña una tarea multidisciplinaria que implica tener conocimientos básicos en legislación, tecnologías de la información, recursos humanos, y, por supuesto, en gestión documental, administración de archivos, historiografía y hasta Inteligencia Artificial. La labor de los archivistas es crucial ya que, según afirmó la doctora Camacho, “son custodios y un puente entre generaciones, una conexión entre el documento y alguien que quiere contar la historia preservada en los archivos”.