Hace una década, habría sido impensable que en la nación que se enorgullece de su libertad de expresión comenzaran a censurarse libros. Sin embargo, hoy esta realidad avanza a un ritmo alarmante, generando un nuevo efecto norte-sur.
Varios estados de la unión han promulgado leyes que prohíben la lectura de ciertos contenidos y obras de determinados autores. No obstante, en un esfuerzo por contrarrestar estas medidas, algunas bibliotecas en otros estados han implementado estrategias para proteger el acceso a la literatura y frenar estas acciones políticas.
Leer más:
> Más de 10.000 libros han sido prohibidos en bibliotecas públicas y académicas de Estados Unidos