Tecnologías del agua en la historia
El coloquio El agua como patrimonio sigue avanzando y esta vez tocó el turno de las tecnologías para el uso del agua en donde tuvo lugar la conferencia magistral de Salvador Ávila Gaytán denominada “La Ciudad de México, entre la escasez y el despilfarro”. El ingeniero-arquitecto dió un panorama general del asentamiento de lo que hoy es la Ciudad de México desde la época prehispánica haciendo énfasis en la complejidad del sistema hidráulico de la misma para el cual los aztecas diseñaron diversos mecanismos de control y separación de las aguas. La conquista y el asentamiento iberico supuso un rompimiento con el equilibrio hídrico creado, lo que ocasionó, desde el asedio mismo de la ciudad, insalubridad e inundaciones, mismas que se buscaron controlar con la extracción del agua a través de proyectos como el del túnel de Tequisquiac y el tajo de Nochistongo a cargo de Enrico Martínez cosmógrafo de Felipe II, en contraposición a la postura misma del rey y del holandés Adrián Boot quien había participado en la construcción del Fuerte de San Diego en Acapulco y del de San Juan de Ulúa en Veracruz. Mientras Martínez sólo quiere sacar el agua, Boot estudia el problema de una manera integral.
Con respecto a los hundimientos Ávila mencionó que también desde el inicio del asentamiento español en el centro de México se construyó sobre edificios no compactados por lo que una combinación entre el asentamiento ocasionado por el peso de las nuevas construcciones con la extracción sistemática de agua ha resultado en hundimientos diferenciales en toda la ciudad de hasta 10 metros. Comentó que para 1970 se construyó el Sistema Cutzamala para “aliviar la presión del acuífero” pero la demanda lo convirtió tan solo en un complemento.
La propuesta del ingeniero-arquitecto es que se recupere el agua de lluvia que se va al drenaje a través de la recuperación de los cauces de los ríos separando las aguas negras del agua de lluvia,. ello tiene la intención de que se recarguen los mantos acuíferos; la cancelación del proyecto del aeropuerto de Texcoco permitió crear una zona de recuperación; Ávila mencionó que debe impedir la urbanización en el lago de Texcoco y evitar más daño en Xochimilco y Lerma; de igual manera comentó que las autoridades responsables no mencionan el problema de la separación de las aguas por las dificultades técnicas y la carga política, social y económica que implicaría.
El segundo día de actividades del coloquio transcurrió con la mesa tres en donde se presentó María Flores Hernández con la ponencia “Pantitlán, un elemento del sistema hidráulico prehispànico a través del tiempo” en donde hizo la relaciòn de la zona con el sistema de obras hidráulicas que protegieron a los asentamientos prehispánicos de la isa de México. Pantitlán fue un lago dentro de una laguna, según reporta el cronista Alvarado Tezozomoc en su Crónica; a decir de la investigadora Pantitlán fue un elemento fundamental en del sistema de obras prehispánicas, aunque en sí no haya sido una obra hidráulica sino un vaso receptor del sistema de canales, de loq ue dan cuenta todavía los baños del Peñón y la otrora existencia de 14 manantiales en la periferia.
Por su parte, Pablo Trujillo discurrió sobre “El oasis de San Francisco Javier, BCS: un paisaje cultural creado a partir del por los jesuitas” en donde presentó uno de los tantos oasis creados por la Orden de San Ignacio de Loyola a 30 kilómetros de Loreto; en él, a decir del ponente, se combinan ingenio creativo y adaptación de los recursos naturales. Los jesuitas adaptan la producción de aves de corral y ganado menor para el consumo humano, así como el cultivo de diversas plantas que todavía siguen produciendo frutos, y como testimonio quedan pilas, canales y acueductos y una iglesia mayor. Trujillo consiguió que los espectadores disfrutaran del lugar gracias a un video en donde recorrió el oasis mostrando los ojos de
y la vegetación adaptada al lugar como vides, cítricos, mangos de manila, palmeras, palmas datileras, maíz, trigo y hasta calabazas.
Como tercer ponente estuvo Leonardo Santoyo Alonso que habló sobre los molinos en “A la puerta del molino: infraestructura hidráulica y molinos en Zacatecas, siglos XVII-XIX”. Mencionó que son pocos los ejemplos de molinos hidráulicos públicos, por lo que se hace necesario su estudio; esta infraestructura se desarrolló primeramente en la zona del Camino Real de Tierra Adentro ya que estuvieron directamente relacionados con las haciendas que proveían de bastimentos a las zonas mineras aunque también con la.llegada de los tlaxcaltecas Se han detectado 17 molinos solamente en la zona de Zacatecas; de los cuales muchos de ellos están relacionados con presas. Los molinos necesariamente conectan con otras estructuras como acueductos, presas o galerías filtrantes. Santoyo orientó a los asistentes virtuales acerca de los tipos de molinos, las haciendas que se han localizado con esta infraestructura y los hallazgos de la arqueología industrial que han permitido identificar diferentes elementos que conformaban un molino, y que tienen que ser preservadas.
Siguiendo con los poblados hacia el norte de México se presentó la ponencia “La llegada del agua potable a Matehuala a través de los acueductos de Laureles y la Maroma, 1867-1907″ a cargo de Alfredo Torres Nava quien abordó la dependencia inicial de la población de Matehuala, S.L.P. del suministro del agua de lluvia además de las subterráneas. Un manantial fue el que permitió que se asentara una hacienda de labor en el siglo XV y a partir de ese ojo de agua se construyó un acueducto para canalizar el agua ente la villa española y el pueblo de indios y de “negritos” o huachichiles. El crecimiento de las haciendas, comentó el ponente, generó el desabasto de agua por lo que se construyeron tanques de almacenamiento en la villa, un sistema de lumbreras que recogen el agua de lluvia que escurren de la sierra y que es fundamental para el desarrollo de la población, sin embargo el desabasto vuelve a presentarse por lo que se construye un acueducto desde la Villa de la Paz hecho por la Compañía Unión de Laureles y que a partir de tuberías de de plomo va a surtir las plazas de Matehuala. Para 1872 se inaugura la fuente de la plaza principal o de los Tres Platos apadrinada por Mariano Escobedo; era la primera vez que se contaba con agua potable al centro de la ciudad por lo que hubo música, repique de campanas, cohetes y baile en la Escuela Nacional de Niños. Sin embargo para 1898 ya se notaba de nuevo la escasez por lo que el ingeniero de minas Guillermo Dingwell planea mover el agua desde el río de la Maroma hasta Matehuala y posteriormente en 1907, se crea un acueducto por la Compañía Metalúrgica de Matehuala que transporta las aguas desde el río Jordán en la Maroma hasta Matehuala por 35 kilómetros y 2,100 pies por arriba de la población.
Para finalizar la mesa se presentó la ponencia “El mezcal rústico de Santa María Ixcatlán, Oaxaca:un ejemplo de desarrollo de tecnologías para el uso y el control del agua” presentado por Elena Nieva Sánchez y Víctor Hugo Romero en la que, a semejanza de lo ocurrido en Matehuala, Santa María Ixcatlán también fue un poblado que se asentó en un lugar que no tenía asegurado el suministro de agua por lo que los pobladores, desde tiempos prehispànicos, se preocuparon por desarrollar tecnologías para el manejo, control, distribución y uso de agua; existen evidencias arqueológicas en los alrededores del río Juquila que dan testimonio de dicha capacidad. Para poder sembrar, en un inicio cultivos de temporal y más recientemente magueyes y árboles frutales, se recibe capacitación gubernamental para poder construir canales, ollas y terrazas para la captación y almacenamiento de agua de lluvia, indispensable no sólo para el riego y las actividades cotidianas, también lo es para el proceso de destilación que se lleva a cabo en ollas de barro superpuestas desde donde se obtiene la condensación y el destilado, suministro que se hace a través de un sistema de canaletas hechas con troncos ahuecados y que se reincorpora al río a través de otras canaletas por filtración o arroyos. Gracias a esta tecnología es que es posible que persista la actividad mezcalera así como la reproducción sociocultural de la colectividad.
Etiquetado Coloquio El agua como patrimonio en México