Adabi de México, A.C.

El agua en las ciudades

El jueves 23 de febrero se llevó a cabo la última mesa del coloquio El agua como patrimonio en México: desde la época prehispánica hasta nuestros días, titulada “El agua en las ciudades”, en la que se abordaron problemáticas y procesos históricos relacionados con el abastecimiento hídrico en diversas ciudades mexicanas como Monterrey, Oaxaca, Zacatecas, el puerto de Veracruz y la Ciudad de México.

La mesa inició con la participación de Anabell Rodríguez, quien presentó la ponencia “Los Remedios de Guadalupe: advocaciones compartidas”. En su intervención, señaló que ambas advocaciones marianas —la Virgen de los Remedios y la Virgen de Guadalupe— tienen origen extremeño y comparten un vínculo con el elemento acuático, aunque con funciones diferenciadas: la primera intercedía ante sequías y epidemias, mientras que la segunda se asociaba con la salud y las calamidades públicas. En el contexto novohispano, la Virgen de los Remedios fue invocada para propiciar lluvias y resguardar las flotas, en tanto que la de Guadalupe se vinculó con el control del agua dulce subterránea y la prevención de inundaciones, como lo evidencian sus salidas en procesión en la Ciudad de México.

En continuidad con el periodo novohispano, Daniela Pineda Ríos presentó “La escasez de agua en tiempos de crisis: el caso del Hospital Real de Naturales, 1742-1815”. En su exposición destacó la pérdida de memoria hídrica en las ciudades, particularmente en la Ciudad de México. Subrayó la importancia de las configuraciones arquitectónicas integradas por iglesia, convento, hospital o colegio en la organización de los asentamientos humanos. El Hospital Real de Naturales, construido en las afueras de la ciudad como medida sanitaria, se abastecía mediante la acequia real, la cual también fue utilizada para trasladar enfermos a las aguas terapéuticas del Peñón de los Baños. A partir de documentación histórica, la autora reconstruyó las modificaciones, reparaciones y gestiones relacionadas con el suministro de agua, hasta el cierre del hospital en 1821.

Posteriormente, Ana Laura Vázquez Martínez presentó la ponencia “…hacer vista de ojos y concordar con el mapa la petición de los religiosos dominicos para hacer una tarjea de piedras en calicanto. Sistema hídrico en la Ciudad de Oaxaca para el convento de Santo Domingo, siglos XVI-XVII”. Su intervención se centró en una querella promovida por los dominicos para controlar el cauce del agua, recurso fundamental en los procesos de evangelización. Este litigio implicó un reconocimiento detallado del entorno para la ejecución de obras hidráulicas. El expediente, compuesto por aproximadamente 300 fojas y fechado entre 1572 y 1720, incluye tanto el proceso legal como propuestas técnicas para la construcción de la atarjea y lineamientos para el mantenimiento del agua.

Marcela Beltrán Bravo y Ericka Toledo Zurita presentaron “El agua sigue su cauce. Documentos y memoria sobre el agua”, en la que compartieron la experiencia de la exposición homónima realizada en la Biblioteca de Colecciones Especiales Miguel de Cervantes del Tecnológico de Monterrey, en colaboración con el Centro del Agua. La muestra permitió activar el acervo bibliográfico y documental, así como profundizar en la relación histórica de Monterrey con el agua, a través de fuentes que van desde cartas de Hernán Cortés hasta fotografías, planos hidráulicos, títulos de propiedad y crónicas. Destacaron que la investigación contemporánea requiere anclarse en la memoria histórica y que los archivos y bibliotecas constituyen aliados fundamentales para la comprensión de los sistemas hídricos.

La segunda parte de la mesa inició con la ponencia de Jorge Alberto Suárez Pérez, “Cuando el río suena, agua para Veracruz lleva. La gestión imperial de la introducción de agua en la ciudad de Veracruz (1864-1866)”. El autor contextualizó los problemas históricos de abastecimiento en el puerto de Veracruz, marcados por condiciones insalubres y epidemias recurrentes. Durante el siglo XIX se impulsaron diversos proyectos para conducir agua desde el río Jamapa, inspirados en modelos hidráulicos internacionales, aunque muchos no se concretaron. A partir de documentación municipal, expuso cómo, con la participación de Domingo Bureau, se implementó un sistema de distribución mediante pozos urbanos. Posteriormente, Bureau presentó un proyecto de mayor alcance al emperador Maximiliano, quien lo autorizó con modificaciones; pese al incremento de costos, la obra fue concluida en 1866.

Evelyn Alfaro Rodríguez continuó con la ponencia “El patrimonio hidráulico del arroyo de La Plata, Zacatecas, México”, en la que subrayó la relevancia histórica de este cauce desde época prehispánica. El arroyo fue fundamental para el asentamiento urbano y el desarrollo minero de Zacatecas. Con el tiempo, su uso derivó en problemas sanitarios, lo que llevó a su progresivo entubamiento, inicialmente financiado por los propios habitantes y posteriormente por el gobierno. La autora propuso la implementación de visitas guiadas como estrategia para fomentar la valoración y conservación de este patrimonio.

Por su parte, Adauro Javier Vázquez Díaz presentó “La galería filtrante de la Zacatecana como bien patrimonial arquitectónico hidráulico”, en la que analizó las soluciones históricas para el abastecimiento de agua potable en Zacatecas. Destacó la construcción, en 1936, de una galería filtrante impulsada durante el gobierno de Lázaro Cárdenas, la cual continúa en funcionamiento. Subrayó la necesidad de reconocer este sistema como patrimonio vivo y de proteger el entorno que garantiza su operación.

Juan Manuel Mendoza Arroyo presentó “Rescatando un vocablo antiguo: las tamacuas y los paisajes de riego intensivo en Uruapan, 1902-1910”, en donde abordó este sistema tradicional de riego basado en canales que aprovechan las curvas de nivel. A través de documentación gráfica y trabajo interdisciplinario, expuso su funcionamiento, así como su relevancia cultural y territorial, reforzada mediante la consulta de fuentes del Archivo Histórico del Agua.

Las últimas ponencias se centraron en la Ciudad de México. Mariana Irigoyen Morales presentó “La drástica transformación del barrio de San Juan Moyotlán”, en la que analizó los cambios urbanos derivados de la instalación de infraestructura hidráulica, como el acueducto de Chapultepec y la fuente del Salto del Agua. A partir de fuentes históricas, reconstruyó la vida cotidiana en torno a estos espacios y destacó la pérdida de contexto urbano tras la desaparición de elementos como los arcos del acueducto.

Finalmente, Isaías López González presentó “La construcción del Sistema Hídrico del Poniente, Proyecto NZT y sus consecuencias para el Valle de México 1950-1999”. En su exposición abordó las estrategias implementadas para mitigar inundaciones y abastecer de agua a una ciudad en expansión. Analizó el impacto del crecimiento demográfico y urbano, así como la creación de infraestructura hidráulica en la zona poniente, cuyos antecedentes documentales se resguardan en el Archivo Histórico del Agua.

Para concluir, la directora de Adabi de México, Verónica Loera y Chávez Castro, destacó la relevancia de continuar investigando el agua como patrimonio y reconoció la participación de los ponentes, expresando el deseo de que este coloquio tenga continuidad en futuras ediciones.